Los vecinos escucharon a los ladrones y avisaron a la Policía Local mientras sucedía el robo

Cuatro encapuchados intentaron robar en la perfumería “Aromas” en el barrio del Juncal, perteneciente a la ciudad de Sevilla. Los vecinos cercanos al establecimiento se percataron de los golpes sobre la cristalera realizados por los ladrones en la madrugada del viernes y avisaron a la Policía Local, además de intentar ahuyentarlos advirtiendo de que les estaban grabando.
Todo sucedió en la madrugada del viernes, concretamente a las 1:14 AM. Cuatro encapuchados, desplazados en dos motocicletas y un turismo, llegaron a la perfumería “Aromas” situada en la plaza del barrio del Juncal . El plan que quisieron llevar a cabo los ladrones era romper la cristalera trasera con una bolsa negra, la cual contenía los cascos de las motocicletas, e introducirse en la perfumería.
Sin embargo, el plan no pudo completarse con éxito puesto que los vecinos del barrio, y cercanos al establecimiento, alertaron a la Policía Local e intentaron ahuyentarlos con el grito de: “¡Policía! ¡Hijos de puta!”. Los ladrones, al escuchar este grito y ver a las decenas de vecinos en sus balcones visionando la escena, huyeron en sus respectivos vehículos por las aceras de la calle Nalón, la calle paralela a la plaza del Juncal. La Policía Local llegaba en el momento de la huída y comenzaron a realizar una inspección del establecimiento para analizar los desperfectos.
Afortunadamente, todo quedó en un intento de robo, y a que, por lo que nos pudo facilitar la Policía Local, los ladrones no pudieron robar nada puesto que huyeron antes de poder introducirse en la perfumería. La única mala noticia fue la cristalera trasera de la perfumería, la cual quedó destrozada por los impactos. Además, uno de los vecinos del barrio anotó la matrícula del turismo que conducían los ladrones mientras intentaban robar y otra vecina grabó el suceso en su teléfono móvil, los cuales les facilitaron esta información a la Policía Local y a la dueña de la perfumería, que llegó momentos más tarde.
La Policía Local junto con la Policía Nacional y la Guardia Civil, buscan el turismo en el que se desplazaron para poder encontrar a los protagonistas del vandalismo y aplicarles sus respectivas sanciones disciplinarias, las cuales podrían rondar los 1.000 euros de multa por cada individuo.