El acusado se ofrecía a ayudar a los menores en los estudios para abusar sexualmente de ellos

La Fiscalía solicita 111 años de prisión para Christian Sánchez Escuder, acusado de forzar a siete niños que eran miembros de una congregación de los Testigos de Jehová en Sagunto (Valencia) en los años comprendidos entre 2009 y 2016. El juicio ha tenido lugar este lunes en la Audiencia Provincial de Valencia.
Sánchez ha sido descrito como un depredador sexual que daba clases a menores valiéndose de su condición de estudiante de Magisterio. Una vez que se ganaba su confianza, los invitaba a acompañarle en viajes, excursiones y campamentos en los que trabajaba como monitor.
Las agresiones sexuales se extendieron hasta tres años y tuvieron múltiples escenarios: las propias casas de las víctimas, el domicilio del presunto violador, hoteles, los baños de las estaciones, los vestuarios de una piscina, en los cámpines, en el automóvil de Sánchez y hasta un hotel de Benidorm.
El supuesto violador recurría en ocasiones a la fuerza y a las amenazas para violar a los niños. Así, según la fiscal, paralizaba a los menores y les infundía un profundo temor que les impedía denunciar los hechos. Sin embargo, dos menores acabaron denunciando a Sánchez a la Policía y un tercero le reveló a la pedagoga de su centro escolar el calvario al que estaba sometido.